Los Gallos jugarán el sábado y domingo en el estadio José Antonio Huelga, de donde se despidieron el 8 de octubre, tras vencer dos veces a Ciego de Ávila (7×1 y 8×3).

 

Luego de aquella jornada, los espirituanos emprendieron una gira en la que se combinaron los partidos que por calendario tocaban fuera, y los que por razones sanitarias a causa de la covid-19 no se realizaron en la provincia.

 

De tal suerte, los pupilos de Eriel Sanchez estuvieron fuera de la valla durante 56 días, en los que celebraron 36 desafíos. Esa situación hasta hoy ningún otro elenco la ha vivido en la presente temporada.

 

A pesar del desgaste emocional que puede significar mantenerse tanto tiempo distante de los seres queridos, los Gallos se las ingeniaron para sacar excelente saldo (22-14).

 

Dentro de ese paso ganador, lo más notable se registró en los desafíos más recientes, en los que suman siete sonrisas seguidas, a costa de Pinar del Río (2) y Artemisa (2) y Holguín (3).

 

Con ese rendimiento se afincaron en la tercera posición del campeonato (33-21), a 1.5 juegos del líder Granma y 0.5 con respecto a los matanceros, que marchan segundos.

 

A falta de veinte partidos para el final del calendario, Sancti Spíritus aventaja a Las Tunas (33-22), Camagüey (30-23), Cienfuegos (31-24), Pinar del Río (29-23) y Santiago de Cuba (29-24).

 

Esas selecciones son las que hoy aparecen en la zona de

play-off, donde Mayabeque (30-25) está fuera por apenas dos puntos en el promedio de ganados y perdidos, con respecto a los santiagueros.

 

La porfía por llegar a la postemporada también incluye a Industriales (29-26); mientras que Villa Clara (23-29) y   Holguín (24-31) después de ser barridos en la subserie más reciente parece que dijeron adiós.

 

En ese turbulento mar nadan con buenas brazadas los Gallos, que en el regreso a su cuartel general chocarán contra los Toros subcampeones, en lo que será el primer compromiso entre ellos.

 

Colectivamente los visitantes presentan en bateo, pitcheo y defensa una línea de .324 (2dos), 5.29 (11nos) y .972 (12dos); en tanto los espirituanos registran .302 (9no)-4.19 (3ros)-.970 (13ros), respectivamente.

 

En casa los Gallos presentan record de 10-7 y los dirigidos por Miguel Borroto lo hacen para 17-11.

 

Lo más sensato sería una división de honores, que en términos globales beneficia a los dos contrincantes, aunque si los locales ganan dos veces, igualarán la racha de 9-0 que ostentan desde la serie 58, que es la tercera más importante de todos los tiempos.

 

 

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