Texto: Leisa Verónica Fritze Tápanes

Fotos: Carlos Luis Sotolongo Puig

Su lírica también alude a una Trinidad que ama y ha hecho suya en las últimas décadas.

Ha escrito sobre Tina Modotti y la llegada de los españoles a América.

Por las calles empedradas de Trinidad viene y va cada mañana un caballero andante disfrazado de poeta. Mira la vida con la sabiduría de los años, nada le espanta y todo lo perdona; pero eso sí, jamás ha dejado de volar.

En la mochila los versos, va con andar distraído, los ojos ávidos de nuevas historias y su carretilla de madera, donde transporta el equipaje de los forasteros. Bastará un «soy de aquí» o «soy de allá» para que el vate sorprenda a sus clientes con un estudio en décimas del país de donde vengan sus huesos.

El poeta carretillero y el turista imaginario son los epítetos por los que se conoce a Luis de la Luz Martínez Ruiz.

«Hace más de 30 años que vivo en Trinidad, aunque nací en Guaos, poblado de Cienfuegos. Vine porque me enamoré; y me casé con quien, hasta hace muy poco, fue mi compañera de vida durante estas tres décadas».

¿Qué pensaba ella de sus composiciones?

A ella le gustaban mis poemas, pero El Indio Naborí decía que las mujeres se ponen celosas con la poesía. A veces se sienten desatendidas cuando uno se adentra mucho en ese mundo. Yo no la desatendía nunca, pero bueno, tenía que dedicarle tiempo y en ocasiones me iba un poco de la realidad que me rodeaba.

Los primeros encuentros siempre son importantes, ¿cómo y cuándo fue el suyo con la poesía?                                       

«Hace tantos años que ya no lo recuerdo. Desde que vivía en Cienfuegos hacía pequeñas composiciones, pero cuando vine para Trinidad  estuve en el taller literario de la Casa de la Cultura y comencé a hacer un trabajo más serio, más profundo. Aquí descubrí los secretos que envuelven la poesía».

Luis en sus décimas recorre las edificaciones, monumentos y pilares culturales de la mayor parte de los países del mundo. A su pericia no escapan los lugares recónditos y apartados de Italia o Argentina. Sus versos siempre lo llevan más allá de los parajes demasiado manidos; porque aunque deslumbrantes,  París, Roma y Nueva York son solo 3 de los miles de lugares que lleva desandados en su libreta.

Su cuaderno pareciera el diario de aventuras de Isabella Bird o Marco Polo, pero los pies de Luis jamás han tocado una tierra que no sea cubana. Mi amigo decidió ser un turista imaginario y, como bien dijo Diego en la película Fresa y Chocolate: « (…) volar en alas de la imaginación, porque en otra cosa no se puede».

¿Cómo serían sus décimas si lograra visitar los países que tanto ha imaginado?

Creo que a través de la imaginación me acerco bastante a lo que existe, pero si pudiera estar allí físicamente, tengo la certeza de que podría mejorar lo que escribo.

¿Por qué no tiene publicaciones en Cuba?

He presentado algunas obras, pero no las han publicado. Preparé un libro de adivinanzas escritas en cuarteta, pero la Editorial Luminaria no aceptó el proyecto. No guardo rencor, es justo que elijan los mejores trabajos.

Pero sus obras sí han visto la luz en editoriales argentinas, tal es el caso de su poemario Un turista imaginario  y La flor, el encanto de su historia.

«Podría decirse que fue obra de la casualidad. Un día conocí a una argentina y luego de preguntarle el lugar exacto donde había nacido, le mostré tres décimas que había compuesto sobre su provincia. Ella quedó muy impresionada con eso y se asombró más cuando le improvisé una décima. Mantuvimos contacto y pasado un tiempo me publicó esos dos libros».

Con varias decenas de décimas por cada uno ganó los concursos ¿Qué sabes de China? y La otra Geografía. En el segundo escribió detalladamente sobre los países bañados por el mar Mediterráneo. Estos concursos fueron auspiciados por el Instituto Confucio en Cuba y la Universidad de la Habana.

Abandonó los estudios en 6to grado…

Guaos está a 15 km de Cienfuegos y en Cienfuegos habían sucedido levantamientos de civiles y militares, fue una época de incertidumbre, así que mi mamá tuvo miedo y dejó de mandarme. Después me matriculó en una escuela en el campo pero en 1962 vino la Crisis de los misiles y no fui más.

 A pesar de eso usted tiene una vasta cultura…

Explotaba cada publicación lo que me caía a la mano. Tuve la suerte de que mi papá tenía una biblioteca con libros de todo tipo y yo era un asiduo lector,

¿Cómo sería Luis si alcanzara la fama como poeta?

Para mí la fama no es muy importante.

¿Quién le puso a usted el turista imaginario y el poeta carretillero?

El poeta carretillero me lo puso un tour líder polaco, él me pidió unos trabajos y los publicó en una revista. El turista imaginario, una cineasta brasileña; ella me hizo un documental y lo transmitieron por Cubavisión.

Poesía…

«Es la manera ingeniosa que he encontrado para amar, viajar y expresar mis ideas. Ha sido una especie de sazón en mi vida».

Luis se ha vuelto famoso en Trinidad, aunque su humildad no le permita creerlo. El peso de más de 6000 décimas en su mochila, su talento y el reconocimiento de los hijos de su tierra adoptiva, lo convirtieron en un personaje célebre, un ícono de estos tiempos. Tal vez en algunos años lo veamos impregnado para siempre en la memoria de la Villa y sus libros se vendan en las librerías; por el momento él se conforma con el privilegio de ser feliz con lo que hace. Como hasta ahora, seguirá desandando piedras e historia con su delgado cuerpo, pero con su ingenio completará su tercera o cuarta vuelta al mundo.

La avifauna defiende el Manzanares (fragmento)

No tienes la longitud

del caudaloso Danubio

ni la fama del Vesubio,

lo cual no es una virtud.

Pero tienes la quietud

que un idilio necesita

cuando un romance transita

las calles del corazón

y encuentra así la razón

para asistir a tu cita.

1 Comentario

  1. Tengo el privilegio de contar con la amistad familiar de Luis, él tiene la gracia y sabiduría de arriba.

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