El 2 de junio de 1987 fue creado el Programa de Atención al Desarrollo Integral de las Regiones Montañosas, conocido como Plan Turquino. El nombre de gigante significado para los cubanos, hace alusión a la elevación más alta de la Isla, escenario de históricos acontecimientos. Su impulsor fue el Comandante de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz.

Esta iniciativa de la Revolución pone todo su esfuerzo a favor del desarrollo económico y social de los asentamientos de montaña, así como para reforzar la defensa del país y contribuir a la conservación del medioambiente.

Antes del 1 de enero de 1959, muchos de los montañeses vivían en condiciones de aislamiento y precariedad casi absolutas. Lo que con el propósito de la Revolución triunfante comenzara tomar otros sus matices, desde el impulso del desarrollo económico, político y medioambiental.

El Programa del Plan Turquino está integrado por 11 provincias, 54 municipios, más de 300 Consejos Populares, y abarca una extensión territorial de 22 877 kilómetros cuadrados.

En las montañas cubanas reside aproximadamente el 12 por ciento de nuestra población, y el índice boscoso de las zonas comprendidas en el Plan es de 51,1 por ciento, por lo que el desarrollo sostenible de las montañas es la clave para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes.

A 34 años de creado el Plan Turquino, y en tiempos tan complejos como los que vivos en medio de una pandemia y un bloqueo que arrecian, las montañas constituyen el baluarte fundamental en la defensa del pueblo.

Cuando este 2 de junio el Plan Turquino arriba a su aniversario 34, en el escenario espirituano este programa tiene más logros que vicisitudes.

Escuelas, consultorios, policlínicos, farmacias y hospitales encabezan la lista de esfuerzos puestos a disposición de los montañeses. A estos le siguen los impulsos en términos de cultura, deporte, recreación y tradiciones.

Las montañas espirituanas han sido espacios naturales donde se ha tejido buena parte de nuestra historia, escenario principal de los últimos días de las luchas libertarias y actual retaguardia de un país que preserva la naturaleza en hermandad con el hombre que la habita.

La palabra Turquino proviene de las denominaciones aborígenes turey y quino. La primera designa al cielo y la segunda, a una persona o cosa importante o elevada. El Plan Turquino es colina y paraíso, un proyecto especial para lugares sagrados de la geografía, la historia y la cultura de Cuba

 

No hay comentarios