Saberes y medicamentos cubanos disminuyen amputaciones en Venezuela

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Imagen: Yosdany Morejón.

El Programa del Buen Vivir para el Diabético, que desde el 2008 ha atendido a más de 250 000 personas en Venezuela, ha reducido significativamente el número de amputaciones en extremidades inferiores entre los pacientes con úlcera del pie diabético.

Según la doctora pinareña María Caridad Hernández, coordinadora técnica del Proyecto, en muchos casos la solución no está en amputar el miembro sino en salvarlo mediante la combinación del Heberprot-P, cirugía y otros procederes. La experiencia y los protocolos cubanos demuestran que es posible y los resultados son alentadores.

“Aquí enseñamos que, si al paciente se le necrosa por ejemplo un dedo, el deber del especialista es operar para salvar la mayor cantidad de tejido posible, no se trata de amputar o mutilar. Ya hoy los profesionales venezolanos han bebido de la experiencia y gestionan sus propias consultas. Se trata de aplicar la ciencia basada en la evidencia, porque a veces tan solo con un corte, salvamos la extremidad”, refiere.

Del total de los pacientes atendidos por el Programa, menos de 230 han sido apuntados, lo que representa tan solo el 0.13%. Nótese que la tasa histórica de Venezuela asociada a las amputaciones por tales patologías oscilaba entre un 40% y un 60%.

La Sociedad venezolana de medicina interna informa en su página web que de los más de 370 millones de adultos que viven con diabetes en el mundo, 26 millones (7%) residen en Latinoamérica; mientras que en la República Bolivariana se reporta una prevalencia del 6.5%.

Imagen: Yosdany Morejón.

Es por ello que este Programa, implementado por el Ministerio del Poder Popular para la Salud y la Misión médica cubana en Venezuela, promueve hábitos y estilos de vida saludables, al mostrar como controlar la enfermedad, mientras garantiza condiciones óptimas para el tratamiento.

Entre los objetivos de mayor prioridad sobresale la atención a las alteraciones originadas por la patología en sus formas más agresivas, entiéndase: retinopatía, nefropatía diabética y el propio pie diabético.

Cada una de ellas posee terapéuticas direccionadas a elevar el nivel de vida y aliviar signos y síntomas que se puedan presentar.

Años atrás más de la mitad de las personas que acudían a los centros asistenciales venezolanos con una úlcera de pie diabético terminaban con una amputación mayor, sin embrago el empleo del medicamento Heberprot-P (su ingrediente farmacéutico activo es el factor de crecimiento epidérmico humano recombinante), ha revertido el panorama.

Imagen: Yosdany Morejón.

Como parte de la prioridad que otorga el Gobierno de Venezuela al Programa del Buen Vivir para el Diabético, recientemente quedó inaugurada una nueva consulta en la clínica popular “El paraíso”, ubicada en Caracas.

“A pesar de la Covid 19 y los desafíos que entraña, pusimos en funcionamiento esta nueva consulta que nos permite curar a los pacientes con úlcera del pie diabético, además de ofrecer una atención integral, desde puntos de vista clínicos, cardiovascular y nefrológico. Ahora podemos realizar aquí mismo cirugías menores como la tenotomía”, explicó Caridad Hernández.

En la actualidad se recomienda que toda persona con diabetes mellitus implemente cambios terapéuticos en su estilo de vida dirigidos a eliminar el hábito de fumar, la ingesta excesiva de grasas y sal; así como el sedentarismo.
Debe procurarse, además, alcanzar el peso corporal adecuado y mantener baja la presión arterial y el colesterol. Recuerde que los niveles altos de azúcar en sangre pueden disminuir el flujo sanguíneo y dañar los nervios de los pies.

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