La Florida repartió ya el penúltimo boleto para el béisbol de Tokio, un trofeo que, en buena lid, ganaron los anfitriones, los mejores de punta a punta en el preolímpico.

Reposan los estadios, pero no los ánimos. Dos equipos siguieron con la esperanza prendida de Japón que definirá el último boleto en el clasificatorio mundial de México. Ninguno es Cuba. Y eso martilla aún, pese a que la suerte de los nuestros se decidió bien temprano.

A Cuba se le fue la opción olímpica y con ella, a Frederich Cepeda Cruz, que dijo adiós a su posible tercera cita olímpica. No pudieron los muchachos, tampoco el capitán, quien no exhibió sus mejores “grados” y abrió mil interrogantes. Escambray intenta despejar algunas desde la distancia del aislamiento, tras el regreso.

¿Cómo evalúas el torneo?

El objetivo principal no se cumplió, que era lograr la clasificación olímpica o pasar a la segunda parte para buscar el último boleto en México. No se pudo y eso para nosotros y todos los implicados, por la repercusión que tiene en los aficionados cubanos, es bien doloroso, pero nos queda seguir luchando por otros objetivos.

“El beisbol es así, un torneo corto, donde nos tomaron la delantera en los juegos que perdimos, siempre empezaron arriba y no pudimos remontar, en mi humilde opinión eso fue lo que provocó la derrota: no pudimos dar el batazo oportuno para voltear el marcador”.

¿Qué opinión te merece el pitcheo?

“No es lo mismo observarlo desde afuera que desde adentro, pero el nivel es muy fuerte y todos los equipos para fabricar sus carreras tuvieron que apoyarse en su ofensiva y el que más carreras hizo y el que mejor tuvo el pitcheo para el momento de la victoria fue el que se llevó el gato al agua”.

Hace rato que Cuba no gana un evento. ¿Es que nuestro nivel es inferior al del resto?

“Hace rato que no ganamos un evento, pero de manera general siempre nos hemos mantenido entre los primeros, no se logró en los Panamericanos, aquí tampoco. El béisbol ha crecido mucho a nivel internacional y en América siempre ha sido fuerte, es un torneo muy atípico, todos los equipos estaban muy parejos. Lo que las personas tienen que entender es que de este torneo donde participaron ocho equipos quedó uno solo para la clasificación, la pregunta se hace para Cuba, pero ¿Qué dirán los demás que quedaron fuera?, ¿qué dirán los aficionados y los peloteros? ¿Que estaban presionados también?

Hablando de presión, ¿hasta dónde el equipo no pudo con la presión de su compromiso por ganar?

“La presión va a estar en todos los eventos, no deja de ser menos en este porque era una muerte súbita desde que llegabas, toda derrota contaba para la eliminación; esto es un juego de béisbol y cuando no lo podamos entender de esa manera, no van a salir las cosas y los entendimientos entre las personas van a ser mucho más difíciles, hay que trabajar para poder ganar, pero hay que aceptar que perdimos. A mi modo de ver se dieron excelentes juegos, se perdió por una carrera y después se pudo ver cómo el equipo desplegó una ofensiva contra Colombia. En los topes se estuvo bien, se le ganó a República Dominicana, que es uno de los que va al otro torneo, el equipo estaba bien, simplemente se perdieron dos partidos por cosas del béisbol, había presión como en otros eventos porque todo el mundo quiere ganar y si no existe presión no es deporte de alto rendimiento”.

Se le ganó a Colombia en un partido sin presión y sin trascendencia.

“Ante Colombia se desplegó buena ofensiva, no es menos cierto que el juego tenía menos presión, pero todos los que intervinieron en el juego estaban bien, se mantuvo el abridor junto con los relevos y pudimos ser superiores en el terreno”.

Y Cepeda, ¿se presionó también el capitán?

“He sido varias veces capitán no creo que a estas alturas tenga presión por ser el capitán, que lo que tiene es que cumplir con la disciplina, llevar adelante el equipo en el juego, guiar a las personas, tratar de obtener la victoria y eso no implica presión”.

Lo que sí es raro es ser capitán desde el banco. ¿Cómo te sentiste desde esa posición tras abrir regular?

“¿Cómo me voy a sentir? Mal. Realmente todo el entrenamiento me lo pasé bien, no siento que estoy en mala forma deportiva, ahí están los números, todos los atletas y entrenadores sabían cómo estaba, en La Florida tuvimos un tope vs República Dominicana y conecté un doble. Como he dicho antes, me eligieron como capitán por decisión unánime de los peloteros y la dirección, en el juego contra Venezuela tuve tres turnos al bate y al otro día ya no alineé, después me sacan de emergente produje el batazo y acerqué un poco al equipo, no pude dar el jonrón o un tubey que era lo que quizás todo el mundo esperaba; para mí el evento se fue con cuatro turnos al bate, no se me dio explicación ninguna, ni hay por qué dármelas porque son decisiones que toman las direcciones de los equipos. Pienso que hice más funciones como capitán cuando estuve en los entrenamientos, conmigo no contaron para nada, ni participé en los mítines, ni reuniones, lo mío fue simplemente jugar al beisbol”.

Pero dijiste que estabas dispuesto a hacer lo que la dirección decidiera.

“Y así lo hice. En la vida hay un plan para cada persona. Como dicen muchos por ahí: Dios tiene un plan para cada uno y en cada momento de la vida. El plan que quizás tenían para mí era ese:  darme la oportunidad en el primer juego, si no estaba bien, hacer los cambios pertinentes y me tocó estar en el cambio.  Es verdad que siempre dije que estaba dispuesto para hacer lo que decidiera la dirección del equipo, pero de ánimo no estoy bien porque después de estar dos meses entrenando aquí, esperando un resultado, te nombran de capitán, uno piensa que hay un plan más extenso para ti, en un campeonato tan corto que un capitán vaya al banco para mí no tiene sentido, pero eso es lo que uno tiene que aceptar”.

Antes de seguir con la carrera, hablemos de otras cosas. En una entrevista dijiste que en La Florida te sentiste como en casa ¿Cómo es sentirte así en medio de cierta hostilidad, ciertos carteles?

“Mira, sí me sentí como en casa. Nosotros estuvimos preparados para eso que iba a suceder: que iban a existir carteles, personas hablando en contra del gobierno, sabíamos a lo que nos íbamos a enfrentar y dijimos que estábamos preparados física y mentalmente para eso, como en efecto lo estábamos…Pero lo de como en casa, es por lo siguiente: La Florida está plagada de cubanos, es un juego entre Cuba y Venezuela, después Canadá y Cuba, la mayoría de los aficionados eran cubanos, y sí, hay una minoría que está gritando o haciendo otras cosas para desestabilizar la parte deportiva, pero hay una mayoría que te apoya, me sentí como en casa porque al final eran cubanos apoyándonos, es como cuando juegas en el Latino que está dividido en dos bandos: los que le van a Industriales y los que no le van. Un Latino con 55 000 personas hace más bulla diez veces que el estadio donde estábamos, en el que quizás no había ni un treinta por ciento de la capacidad completa. Ah… que existieron situaciones, es verdad, esas han existido a lo largo de toda la historia y toda la vida, y mucho más en los eventos que se realizan en La Florida; he estado en otras partes de Estados Unidos y no había presenciado ese tipo de cosas, pero al final en el ámbito deportivo ¿cómo no me voy a sentir como en casa, si en el segundo partido cuando salgo de emergente, quizás no sé si el audio se escuchó acá, pero las personas pidieron a gritos de que me sacaran a batear y el público entero aplaudió cuando salí de emergente?, ese es el recuerdo que me llevo de ese segundo partido contra Canadá. El resto de las cosas como atletas no nos incumbe. ¿Qué no se pudo lograr el objetivo?, es verdad, no pudimos hacerlo en el terreno, pero nosotros estamos concentrados y centrados en defender lo que queremos que es jugar béisbol, ganar y darle la alegría al pueblo de Cuba y a todos los cubanos que se sumen al propósito de que Cuba tenga una victoria, en el plano personal es mi manera de sentir. ¡ah!, si tergiversan las preguntas o respuestas que uno da en diferentes medios, siempre va a existir ese tipo de cosas”.

Entonces, esas cosas externas, incluida la mujer en el terreno, ¿no influyó en el resultado?

“No es menos cierto de que cuando suceden cosas externas en el juego de béisbol, sí te desconcentras un poco, por ejemplo, cuando la muchacha se tiró con el cartel, se para el juego, se enfrían las cosas, el ritmo del pitcher no es igual, el de los jugadores tampoco, había una jugada en ese momento con un corredor en tercera… realmente no pasó nada, ninguna agresión, la sacaron de ahí y el juego se reanudó. En un momento determinado sí pensamos: ¡coño! qué feo que sucedan este tipo de cosas en el momento que el juego se esté realizando y qué feo que sea cubana”, pero como te dije estábamos preparados para eso, ese momentico quizás desconcentró un poquito, ya estábamos por debajo  en el juego, ahora, no te pudo decir que por eso no hicimos las carreras, no, no, esto es béisbol, empezamos perdiendo y no pudimos descontar. Estábamos concentrados en Venezuela y en su lanzador Aníbal Sánchez, los factores externos estaban ahí en el estadio, y ya se sabe que tienen un nivel al que se ha llegado por la publicidad, no pudimos lograr la victoria y dio al traste de que quizás tomara mayor repercusión”.

En redes sociales tú, “como en casa” has ocupado titulares…

“El tema de las redes sociales es bien complicado, tú dices una cosa por aquí y después cogen la parte que más le interesa a la otra página que la vaya a publicar y le pone el título que quiere y con tus mismas palabras te crean una sensación en la noticia, nos ha pasado en varias entrevistas que me has hecho tú y otros periodistas, y por otra página sale otro diciendo otra cosa y quizás la última frase es la primera, uno no puede estar pendiente de esas cosas”.

Por las redes se dijo que hasta le quitaron los celulares para que no desertaran.

“Mira, allí  no hubo presión de ningún tipo por parte de la dirección del equipo, ni por el Inder. Ahí sucedieron situaciones con personas que tomaron su decisión, pero no pasó nada, a nadie le quitaron ni celulares, ni nada, no hubo presión para hacer ni deshacer, solo había un reglamento para la burbuja que se hizo en el hotel por la parte médica, pero todos nos quedamos con los celulares y tuvimos comunicación con la familia, con amigos, el mundo exterior completo”.

Volvamos a tus “grados”. Cuando te enviaron al banco, ¿no sentiste que pudo ser tu último “capitanado”, como le dices, tu último “Cuba” y un toque de campana para el retiro?

“Imagino que haya terminado mi “capitanado” en el equipo nacional, pero mi carrera va a continuar. Cuatro turnos al bate no son nada para medir el rendimiento de un pelotero. No me siento fuera de forma deportiva, simplemente un juego que no bateé, pero por el momento me mantengo en el terreno. El plan que tengan de renovación y para enfrentar nuevos eventos eso lo saben las personas destinadas para eso. Quisiera llegar al próximo Clásico o participar en otros eventos. No me voy a rendir, tengo 41 años, en los equipos que se vieron en el preolímpico hay peloteros de 38 años para adelante; muchos de ellos jugaron conmigo como por ejemplo Raúl Valdés, de República Dominicana, lanzador de origen cubano de 43 años de edad y es uno de los principales pitchers hace rato. Por eso si me llaman a partir de mis resultados, no va a depender de mí, sino de las proyecciones que tenga la Comisión Nacional; no me voy a dar por vencido nunca, el béisbol no es solo el equipo Cuba, es un deporte que es universal y eso es lo que hago: practicar deporte”.

Entonces, ¿no hay retiro?

“Me siento saludable, bien físicamente, la preparación me sirvió para estar bien y voy a prepararme mejor para la Serie Nacional, poner números y tratar de estar mucho mejor que lo que estuve el año pasado. Me incorporaré a mis Gallos con la misma seriedad de siempre, esté o no esté en el equipo nacional. He tenido una carrera longeva, he participado en 24 series y creo que lo puedo seguir haciendo bien, voy a continuar jugando béisbol hasta que me sienta en condiciones, hasta que Dios me lo permita, física y emocionalmente, y voy a seguir luchando para darle alegrones al pueblo”.

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