Cuando se tienen cinco Juegos Olímpicos, lo único que se puede hacer ante esa persona es una reverencia. Así hay que presentarse frente a Eglys Yaima Cruz Farfán, la primera atleta de la delegación cubana aquí que estará disputando una medalla, pues hoy volverá, son su serenidad a cuestas, a ponerle corazón y puntería al esfuerzo.

La mitad de su vida, veinte años la ha pasado en los trajines olímpico. ¿Cómo se logra tanto tiempo con ese nivel de exigencia?, le preguntamos, el día antes de que la tiradora de rifle fuera a la línea de competencia.

«Con mucha disciplina y dedicación a lo que hacemos. Lleva también una gran cuota de sacrificio, mientras entrenas o viajas a competencias te alejas de la familia, pospones planes. Son cosas que están detrás de un resultado, pero que pesan», dijo con la misma ecuanimidad que realiza sus disparos.

—¿Orgullosa o satisfecha de lo hecho en todo ese tiempo?

—Es una gran satisfacción estar aquí, en mis quintos Juegos, para y por eso he entrenado mucho en mi carrera deportiva. Es como una recompensa a la entragadiaria.

—¿Crees que pueda repetirse o superarse la medalla de bronce de 2008, en Beijing?

—Yo haré todo lo posible porque así sea, pondré lo mejor de mi para revivir aquel momento aquí en Tokio, pero tengo que decirte que será una lid bien fuerte, hay mucha calidad reunida y cada disparo cuenta. La pandemia de la COVID-19 no nos dejó entrenar de cara a un escenario como el que viviremos este sábado, aunque logramos altos niveles de preparación el mes pasado en España, y creo que con esa base, hay argumentos para un ben desempeño.

—Una vez más serás la primera de la delegación en salir por una presea. ¿Te presiona esa responsabilidad?

—Como dices, no es la primera vez, casi que estoy acostumbrada a lidiar con esos momentos. A veces digo que los calendarios de unos Juegos lo copian y lo pegan en otro, porque sí, me ha sucedido muchas veces. Pero la responsabilidad no cambia, sea el primero o el último día hay que ir con todo.

—En la competencia la cara de Eglys Cruz no cambia para nada, cualquiera sea la puntuación de un disparo. ¿Es para no mostrar tu estado de animo, es un recurso competitivo para no dejarte llevar por las emociones?

—Es concentración, entrenamos para alcanzar ese estado, sin el que sería difícil una buena competencia. Si tiras un malo hay que pensar que quedan muchos por delane, no haces nada con molestarte y que salgan peor los que te restan.

—Por cierto, pese a que estabas clasificada, hubo un momento que estuvo en duda tu asistencia a Tokio.

—No tengo ningún problema, me siento bien sicológicamente, lo cual es muy importante para un tirador.

—Y cuando terminen los Juegos Olímpicos ¿Seguirás?

—Bueno, eso sí lo estoy pensando, pues quiero tomarme un tiempo para tener mi segundo hijo. Después veremos, si me necesitan y estoy bien, regresaría. Pero ahora deseo llenar esa aspiración.

Tras su presentación de hoy en el rifle de aire a diez metros, Eglys Cruz regresará a la línea del campo de tiro de Asaka en la modalidad de tres posiciones, en la cual obtuvo el lauro bronceado en Beijing-2008. A ella la pudiéramos ver nuevamente en el podio, pero si no llegara a escalarlo, tendría, por méritos propios, el premio a la constancia y la voluntad de no cejar en el empeño.

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