Más de 60 medidas, de las cuales 30 poseen carácter prioritario, aplicó el sistema de la agricultura en Cuba hace cerca de tres meses con el objetivo de superar la producción actual de alimentos en el país.

Las prerrogativas, entre otros aspectos, autorizaban una mayor autonomía del sistema agropecuario, otorgaban facilidades financieras a los productores y enunciaban la revisión de precios como el agua y la corriente.

Pasadas algunas semanas, estos estímulos ayudan al sistema de organopónicos espirituanos, que está organizado en su mayoría por las cuatro unidades empresariales (UEB) Granja Urbana que existen a su vez en igual número de municipios de la provincia.

Estas UEB administran los organopónicos en arrendamiento y así mismo los estatales. Uno de estos últimos es el Celia Sánchez de Olivos III en Sancti Spíritus.

“El mayor beneficio que hemos tenido por esta apertura, que incluso abarca desde la creación del sistema empresarial de la agricultura urbana hace pocos años, recae en la comercialización. Tenemos vía libre para adoptar decisiones muy propias en el ámbito económico, como la contratación con campesinos de cualquier forma productiva, dentro y fuera de la provincia” destaca para Centrovisión Enrique Ferrán Reynoso, jefe de producción de este organopónico.

Precisamente, una mayor autonomía empresarial es el principal beneficio para las Granjas Urbanas, explícitos en varias de las 30 medidas priorizadas para el sistema agropecuario cubano.

Este organopónico, además, desarrolla casas de cultivo para la producción de hortalizas y vegetales todo el año. Actualmente están enfrascados en cinco, de un plan de nueve que poseen. Sobre los estímulos económicos en las granjas urbanas, amplía Agustín González Padrón, obrero del organopónico Celia Sánchez:

“Aquí se parte de un salario escala, más diversos réditos según lo producido. Esta época es el momento menos favorecedor del año para los cultivos del sistema, por lo que los pagos pueden ir de 2500 a 3000 pesos aproximadamente. En el tiempo de frío y menos lluvias, un trabajador puede cobrar hasta 7000 pesos”

Los trabajadores que laboran en las más de 4.5 hectáreas del Celia Sánchez Manduley, el más grande de la provincia y conocido también como organopónico Gigante, desde el ordenamiento iniciado en enero perciben, además, salarios que pueden ser incrementados con la repartición de utilidades.

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