En medio de un fuerte rebrote, llega la vacuna Abdala al centro del país. Con alegría y agradecimiento se recibe la inmunización en las capitales provinciales de Villa Clara y Cienfuegos, un proceso que, de forma paulatina, llegará al resto de los municipios de ambos territorios.

Justo a partir de hoy se concreta el anhelo y las personas sanas, mayores de 19 años de ambas ciudades capitales, estarán experimentando el pinchazo salvador.

También se les administrará su primera dosis a las embarazadas de segundo y tercer trimestre, y a las madres que lactan en toda Cuba. La noticia llega como un bálsamo para este segmento de la población, en extremo vulnerable al coronavirus.

En Santa Clara se estima que unas 26 100 personas sean vacunadas diariamente como promedio, durante 13 días, hasta alcanzar la cifra estimada de 176 546.

En este esfuerzo por inmunizar a la población, también se han ideado alternativas para llevar Abdala a pacientes encamados de Villa Clara, una de las provincias más envejecidas del país, y que confirma la voluntad de no abandonar a nadie.

En Cienfuegos, por su parte, se acondicionaron como vacunatorios 150 consultorios médicos, y según informó el doctor Salvador Tamayo Muñiz, director provincial de Salud, profesionales de la especialidad de Estomatología y estudiantes de Medicina apoyarán a médicos y enfermeros en un esquema que incluye la aplicación de tres dosis, con 14 días de intervalo entre una y otra.

Está previsto que, aquí, el proceso abarque más de un mes, al tenerse en cuenta que más de 140 000 personas habitan en la capital provincial.

Según se ha informado antes, hoy también se ampliaba la intervención con la vacuna Abdala, del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, en la provincia de Granma, y se extendía a todos los municipios de Matanzas.

La vacunación llega en un momento dramático por el aumento de los casos. El mes de julio, bastante desfavorable, ha reportado una secuencia de récords negativos donde va marcando a su favor la COVID-19.

Cambiar el marcador en beneficio de la salud de todos precisa de una jugada donde le toque batear jonrón a la actuación individual.

La ciencia cubana ha hecho un esfuerzo extraordinario por conseguir las vacunas, más de una, en un país, no lo olvidemos, pobre y bloqueado.

A los esfuerzos gubernamentales por aplanar la curva hay que sumarle, como variable indispensable de la ecuación, el autocuidado, el acatamiento de las medidas sanitarias.

Esta pesadilla llamada COVID-19 solo podrá terminar si junto con la vacuna, cada paciente decide administrarse una dosis bondadosa de responsabilidad.

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