Espacio Promocional
provinciales

María Efigenia Caballero, una trabajadora bancaria de referencia

Imagen de la noticia

María Efigenia Caballero León ni titubea cuando expresa, con voz segura, que ser trabajadora bancaria le ha marcado la vida.

El verbo transparente y preciso se revela justo cuando, activa aún, ella cumple 46 años en el sector, y 43 de ellos dedicados al Banco Popular de Ahorro (BPA), desde su nacimiento, hasta los momentos actuales.

“Aquí he crecido como profesional, como ser humano y en un constante ajetreo para que los clientes salgan satisfechos, con soluciones o con un sendero firme, indicado, para resolver sus necesidades con la institución.

“Una de las cosas que agradezco a la institución en todo este tiempo es la exigencia por la superación constante, que llegó desde el nacimiento de esta banca, implicada hoy en toda la dinámica de cambios económicos y sociales, de trasformaciones en sistemas productivos, de introducción de variantes de trabajo de la mano de la tecnología y de cambios de legislaciones en el sistema de la vivienda, tributarias, y en otros escenarios”.

La historia de esta mujer tuvo su como punto de partida en 1980, en la sucursal del Banco Nacional de Cuba en Jatibonico, a donde ingresa sin apenas terminar el preuniversitario.

“Pero tenía muchos deseos de aprender y tuve la suerte de estar rodeada, de muchas personas instruidas, magníficos maestros, que me enseñaron mucho de contabilidad y finanzas, conocimientos imprescindibles en mi labor, incluso, cuando ingreso a la universidad, muchas materias me fueron convalidadas por lo aprendido en el Banco de Jatibonico y la experiencia práctica.

“Tres años después nace el BPA, y desde entonces he estado vinculada de manera constante con los clientes, ya sea población, representantes de entidades, organismos y eso me obligó a fortalecer en mí valores como la ética, comunicación y honestidad.

“Si algo distingue al BPA desde su nacimiento y te aseguro es responsable de cada empeño logrado, es el trabajo en equipo, con el funcionamiento como el de las mejores familias y eso me ha marcado a mí en toda esta trayectoria, porque lleva implícito el esfuerzo, la dedicación y la entrega de hombres y mujeres, de diferentes generaciones, con un sinfín de situaciones personales, pero con un mismo sentido de vida, servir a los demás como merecen, sea cuales sean las circunstancias.

“La capacitación permanente, aunque hayas egresado de la mejor de las universidades, es una necesidad imprescindible, porque el trabajo diario en el Banco Popular de Ahorro, en todas sus unidades, te revela todos los días una dinámica de cambios diferentes y con muchas particularidades.

“El éxito dependerá del nivel de preparación, de instrucción personal y de la institución, y es entonces cuando tienes que multiplicar esfuerzo y oficio, para que en medio de una situación tan complicada como la que vive el país, materialices una capacidad profesional idónea para vencer los retos actuales del sector, con un marcado compromiso con la población.

“Hoy la mejor comunicación regala mayor satisfacción y es un escenario donde mucho queda por hacer, aprender, mostrar”, revela esta mujer, que, con 43 años afincada entre las unidades del Banco Popular de Ahorro en múltiples tareas, ve próxima su despedida de la institución.

“Me estoy preparando para ello, el Banco ha sido mi vida misma, con montón de tareas que he podido enfrentar por la maravillosa familia, con su apoyo incondicional, siempre, por la cooperación de los equipos de trabajo, desde mis inicios.

“Me iré, cuando la salud y las fuerzas lo decidan, convencida de que ser una trabajadora bancaria, con una trayectoria extendida en el BPA, me posibilitado ser una mujer muy honesta, con un sentido muy estricto de la ética y con valores humanos enriquecidos, incluido la solidaridad y la ayuda incondicional a quienes necesitan de nosotros”.

Texto y foto Oscar Alfonso Sosa