Novedades para bien en pago a jubilados
Desde su comunidad La Aurora, a unos cinco kilómetros de la ciudad de Sancti Spíritus, llegan las brisas de una novedad, cargada de humanismo y solidaridad, que tiene como centro de atención el pago a jubilados en sus lugares de residencia y hogares.
De su certeza bien sabe Julio Quintana, uno de los retirados residentes del lugar, y además impedido físico, quien, con ayuda de su bastón, recorre la pequeña distancia entre él y la mesa donde espera la representante del Banco Popular de Ahorro (BPA).
Llega hasta allí, se sienta cómodamente en la silla frente a ella y sonriendo, alega que este cobro de su retiro sí tendrá el mejor de los sabores
“No alcanzará para todas las necesidades, pero que te paguen casi en el portal de tu casa, sin tener que viajar a Guayos o Cabaiguán donde como mínimo gastábamos más de mil pesos, sin contar la molestia de las colas y el tiempo invertido, es toda una dicha para mejorar nuestras vidas.
No termina la reflexión, firma un documento duplicado que la trabajadora bancaria le extiende, después de chequear carné de identidad y tarjeta del banco y recibe en sus manos el monto correspondiente a su jubilación.
Es una escena nueva y reiterada en pocos minutos; hombres y mujeres que dedicaron sus vidas a oficios, profesiones esperan con tranquilidad su turno y en sus rostros la satisfacción se muestra.
Forma parte de la propia estrategia del BPA del país para acercar más el pago de los jubilados a sus lugares de residencia y hasta sus propios hogares, y con un paso más adelantado a los hechos, la institución espirituana movió los resortes solidarios de sus trabajadores y organizaron un proceso en el que ya habían dado pasos iniciales.
La Sucursal 5102, ubicada en el Consejo Popular de Colón, en la ciudad de Sancti Spíritus, es pionera en esta iniciativa, que busca favorecer a un sector tan vulnerable, y que en este centro siempre ha sido prioridad, indica Yamilsi Arteaga Calcines, directora del centro.
“Convocamos primero a los Trabajadores por Cuenta Propia (TCP) y representantes de Mipymes del área a un contacto con nuestro colectivo, les explicamos la necesidad de contribuir al pago a los jubilados, a esos que viven cerca de sus negocios y la respuesta fue positiva.
“Vencido el primer propósito, ordenamos todo el servicio y ya le llevamos a los retirados su dinero por jubilación hasta su vecindario, sus casas, sin que tengan que moverse de allí, un suceso apoyado por todos”, agregó.
Hoy, en la provincia, once actores económicos NO estatales, nueve TCP y par de Mypimes están incorporadas al pago de jubilados en su radio de acción y las unidades del Banco Popular de Ahorro, única institución bancaria sumada a la estrategia de acercar la retribución a los retirados a sus casas y vecindario, estudian el proceso sobre la marcha para perfeccionarlo.
Del agradecimiento de esto gesto bien sabe Yunaisy Plasencia Cárdenas, especialista de la Dirección Provincial del BPA, que, terminada su jornada laboral, se dirigió a una comunidad distante unos cinco kilómetros de la urbe espirituana para pagar a 51 jubilados del lugar.
“Damos prioridad a los pensionados de los grupos 1 y 2, los nacidos hasta 1949, quienes mayores dificultades, por la edad y otros factores, tienen para llegar a los establecimientos del Banco.
“En La Aurora, un vecino prestó generosamente su vivienda como centro de pago, creó las condiciones imprescindibles y toda marcha con disciplina y rapidez.
“Mi satisfacción es inmensa de solo ver en esos rostros el alivio por haber aligerado uno de sus problemas más graves, el tener que trasladarse a otra localidad para cobrar, que no en pocos casos les cuesta la mitad de su pensión.
“Y por alguna razón, alguien NO puede moverse de su hogar, se le efectúa el pago en la vivienda.
Texto y foto Oscar Alfonso Sosa