Cuidados Intensivos Pediátricos: Lo que no podemos es dejar de hacer todo, en cualquier circunstancia
Con un índice de supervivencia general de 97,6 por ciento y en niños menores de un año, superior, la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Pediátrico Provincial José Martí Pérez, de Sancti Spíritus, se ratifica como un sitio de referencia en la formación de un personal altamente calificado, la aplicación de procederes de probada eficacia y el trabajo en equipo.
El doctor Frank Felipe Martín, especialista de primer y segundo grado en Pediatría y Emergencia y jefe del servicio, declaró que a partir de la organización dentro del área y el apoyo del Programa Materno Infantil y las direcciones del centro y del sector sanitario, la terapia espirituana logra una estabilidad en sus indicadores que le permiten estar, incluso, entre las que preparan sus propios recursos humanos.
La mayor parte de quienes laboran hoy aquí, se formaron -y se continúan capacitando- en esta sala, apuntó, pero lo más importante es que esa superación permanente y esa coordinación se traducen en pequeños que regresan a sus casas.
Nacidas tras la epidemia de dengue hemorrágico que causó la muerte de 101 infantes en la década de 1980, las terapias pediátricas cubanas están entre las expresiones más fehacientes del pensamiento humanista del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.
Cuando tienes un servicio con profesionales preparados y consagrados, con la ciencia en función de la vida, hay una protección importante a la población infantil y ese legado fidelista tratamos de ponerlo en práctica todos los días, aseveró el galeno.
En 2004 tuve la oportunidad de asistir a un encuentro con el líder histórico de la Revolución, en La Habana, y ahí surgieron los cuidados intensivos progresivos, un concepto que se aplica en muy pocos territorios de la Isla, dentro de ellos en Sancti Spíritus, y del cual soy un fiel defensor por lo que representa para la labor en estos lugares al eliminar las conocidas salas intermedias, puntualizó.
Explicó que en el “José Martí Pérez”, los niños graves están en un solo espacio que cuenta con 12 camas y en el que todo el equipo está en función de los pequeños; esto facilita el manejo de los infantes, tienes los recursos más concentrados, sobre todo en circunstancias tan difíciles como las actuales, y la evaluación se colegia mejor porque NO es lo mismo tener dos sitios separados, aclaró.
Refirió que la terapia pediátrica espirituana es referente, además, en la aplicación de procederes y medicamentos como el Sulfactante pulmonar (Sulfacen) en niños con distrés respiratorio o la oxigenación de alto flujo.
Esta última la hemos usado con buenos resultados, acotó, pero buscando alternativas con los electromédicos pues las interfases, es decir, lo que va del equipo al paciente, son muy costosas y, dada la situación que enfrenta el país y el recrudecimiento del bloqueo económico de los Estados Unidos, es difícil acceder a ellas.
Y, por otro lado, hay insumos que nunca pensamos reciclar como las sondas de aspiración o los tubos endotraqueales y hoy lo hacemos ante la imposibilidad de adquirirlos, expresó el galeno.
Por: Redacción Centrovisión
Fotos: Oscar Alfonso Sosa